sábado 11 de febrero de 2012

La alegre juventud

La mejor manera de no hacerse viejo y gruñón es rodearse de jóvenes, que siempre aportan frescura y vitalidad. Pero todo tiene un pero, y lo más negativo de algunos jóvenes, sobre todo adolescentes, es cuando sin conocimientos ni experiencias súbitamente se sienten depositarios de cualquier verdad y tercamente mantiene sus convicciones independiente de cualquier raciocinio. A esta anomalía juvenil no hay que darle mayor importancia pues se cura en pocos años.

Ante un PSOE en momentos muy bajos el 38 Congreso del partido socialista, celebrado en Sevilla el pasado fin de semana, despertó una inusitada expectación, diría de propios y extraños. Estaba convencido de que ganaría el congreso Carme Chacón, quien mejor representaba la frescura y vitalidad que requiere un cuerpo alicaído, pero para mi alegría finalmente ganó Rubalcaba.

Zapatero también era joven cuando tomó el mando del PSOE, y como joven tuvo lo mejor y lo peor. Lo mejor fueron sus valientes propuestas a favor de las libertades civiles, y su inequívoco espíritu socialdemócrata. Lo peor fue la inexperiencia y la terquedad de adolescente que resultarían desastrosos cuando tuvo que enfrentarse a la crisis económica. Zapatero maduró a adulto, casi a viejo, súbitamente un fin de semana de mayo del 2010, desgraciadamente para novicio con Merkel como mentora, y sobre este otro Zapatero la historia juzgará, adelantando por mi parte mi reconocimiento a su sacrificio personal por el bien común.

Carme Chacón era la actualizada versión de Zapatero, decisión y juventud, cambio y vitalidad, sangre fresca para revitalizar a un anémico PSOE. No es de extrañar que muchos militantes del PSOE se alinearan esperanzados con la candidata, e incluso Griñán –inexperto en el politiqueo- dicen que se dejó seducir por los cantos de sirena que le aseguraron que era el fresco empuje de Chacón lo que podría salvar las elecciones a la Junta de Andalucía.

Un problema para Chacón fue que a aguas revueltas se le acercaron demasiados pescadores a la búsqueda de ganancias. No podían prestigiar su candidatura el apoyo de dirigentes locales (prefiero no dar nombres), sin oficio ni beneficio conocido, salvo vivir de la política, tan expertos en el arte de la impostura como para aplaudir frenéticamente a la candidata cuando hablaba de potenciar la democracia interna y participación en el PSOE. Textual, como lo leen.

El discurso de Chacón fue en las formas un desastre, para mi gusto. Hizo un mitin a base de gritos, y continuas repeticiones de la ultima frase para incitar el aplauso continuo. El problema es que la audiencia no era la de entregados hooligans que van solo a cargarse de adrenalina oyendo lo que quieren oír, sino todo lo contrario, la audiencia era ni mas ni menos que el aparato del partido, la crema de la crema, que se concentraba para un tema tan serio como es decidir el futuro de la socialdemocracia en España.

El fondo, el discurso en sí, fue muy bueno, demasiado bueno para ser creíble, demasiadas verdades y detalles, y me sonaron a esas verdades de adolescentes que ya cité. No niego que para enfrentarse al omnipresente PP pueda parecer conveniente una enmienda a la totalidad, o al menos es lo que mas ánimos da al militante, pero no creo que funcione el invento. La situación de España es muy mala, recordemos el paro y la recesión, y todo puede empeorar si se lía la gorda en Siria e Irán. En esta coyuntura incierta, y quizás grave, me inspira más confianza la experiencia y solvencia de Rubalcaba, su llamada a una oposición útil, colaborando en lo necesario, beligerante para que la derecha no traspase líneas rojas. Ahora se abre un periodo para saber hacer oposición, y para librar el PSOE de los vicios adquiridos. Dentro de 2-3 años es cuando procede concretar los programas y los candidatos a elecciones. En este tiempo pueden haber cambiado muchas cosas, en el PSOE y en España, a bien o mal, ya veremos y ya decidiremos.

Damián Zamorano Vázquez
Estepona Información. 11.2.2012

jueves 9 de febrero de 2012

Ser de izquierdas

Cuando Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, en realidad quiso decir que había nacido el hombre, dueño de su destino, sin ataduras impuestas. A inicios del siglo XXI “Dios” pretende resucitar con otro nombre, ahora se llama Dinero, y es el hombre el que puede morir. Si el dinero termina imponiéndose como el nuevo becerro de oro, simplemente tendremos una sociedad como la que conocieron nuestros antepasados, en la que unos pocos serán muy ricos, muchos serán pobres (espero que al menos subsidiados) y habrá un estrato intermedio al servicio de los primeros, haciéndoles la pelota para poder estar donde están, al que quizás se seguirá llamando clase media.

El dinero sin regular jugó al casino financiero creando la actual crisis económica que, solo en España, ha amargado la vida de millones de personas. Y es ahora en plena crisis cuando el dinero puede chantajear sin escrúpulos, pues sabe que tiene todo el poder. El dinero solo pretende generar mas dinero, está en sus genes esta característica, y ante una España vencida, envejecida, ineficiente, dividida entre facciones políticas irreconciliables y profundamente desorientada, aplica lo que sus genes dictan: hay que obtener más dinero. Eso implica que hay que eliminar los derechos de los trabajadores, cosa sencilla cuando hay mas de 5 millones de parados, carne de cañón para la precariedad y los salarios basura. También implica limitar el estado de bienestar y otros mecanismos de reparto de beneficios que dificultan la acumulación de capital por el nuevo amo del mundo.

Ser de izquierdas es desear una vida digna para todos, y organizarse y luchar por conseguirlo. Como diría Rajoy, ser de izquierdas significa luchar por una sociedad donde cada recién nacido tenga un futuro predecible, “como Dios manda”, independiente de la alcurnia de su cuna, raza, país, inteligencia o minusvalía. Que tenga una infancia feliz, bien alimentado, sano, con una educación de calidad, que ya de adulto tenga acceso a un trabajo digno, a una vivienda, a crear una familia, que pueda disfrutar de la cultura, de un entorno sostenible y humano, protegido ante incontinencias desagradables como la enfermedad y el paro, y una vez jubilado disponga de su tiempo en un mundo amable y de los cuidados que pueda merecer su declive físico. Dependiendo de sus capacidades y esfuerzos unos tendrán más y otros menos, pero nadie tendrá menos de lo necesario para una vida digna. Ese es el modelo de izquierdas, nunca conseguido, pero en el que antes de la crisis se estaba avanzando.

La crisis y el chantaje posterior a la crisis ha dejado a la izquierda profundamente desorientada y dividida, no sabiendo lo que hacer, y en eso la derecha ha copado prácticamente todo el poder en España. No quiero ser injusto con el votante del PP, que probablemente desea un mundo tan feliz como propugna la izquierda, y que incluso cree que solo se conseguirá gobernando los suyos, pero es evidente que quien tiene el poder, el Dinero, no se anda con tonterías, y sabe que unos les serán más útiles que otros, aunque solo sea para engañar a todos.

Si la izquierda sigue sin saber qué hacer hará lo que se hace es estos casos, actuar a la defensiva, estupenda estrategia para contemplar cómo se pierde una batalla tras otra, un derecho tras otro, con alguna contención puntual al tsunami a base del sobresfuerzo de movilizaciones en la calle.

Si no queremos ser esclavos del dinero, sino mantener el objetivo de un hombre digno en una sociedad digna, la izquierda solo tiene un camino, y es pasar a la ofensiva, y para ello lo primero que tiene que hacer es aclarar sus ideas. Algunas sugerencias:

-En este mundo globalizado y competitivo no vamos ser prósperos por ser guapos. O cuidamos la economía o nos hundimos. Tenemos que aumentar la productividad a base de innovación y excelencia, o nos veremos obligados a hacerlo al estilo chino, a base de jornadas laborales interminables. Tampoco se debe gastar lo que no se tiene.

-Los servicios públicos tiene que ser necesarios y eficientes, ofreciendo la mejor calidad al menor coste posible. El objetivo de estos servicios es el beneficio de los ciudadanos, no los intereses corporativos de nadie.

-La sociedad tiene que ser culta, informada, madura y responsable, si de verdad se pretende que sea la sociedad y no el dinero el motor del cambio. La educación es el principal arma. Los parásitos sociales, los aprovechados, los derrochadores, y por supuesto los corruptos deben ser reprobados.

-Se requiere un partido de izquierdas con capacidad para hacer oposición y para gobernar. Hablo del PSOE. Este partido, democrático y plural, tiene que ser como la sociedad que pretende representar, y debe de estar donde esta la gente y debe incluir en sus programas los deseos y las necesidades de la gente. Si no sabemos combinar la ideología con la realidad tenemos un problema.

-Todos los militantes de izquierdas deben ser moralmente intachables, ideológicamente bien formados, y técnicamente preparados si tienen que gestionar asuntos públicos, como en su momento diseñó Pablo Iglesias el PSOE.

Damián Zamorano Vázquez. Médico
Publicado en Diario Sur Malaga (Tribuna de opinion)
9.2.2012

sábado 4 de febrero de 2012

PSOE de Estepona

Donde hay injusticia siempre habrá movimientos que se opongan a ella. El ejemplo histórico más conocido ocurrió durante el imperio romano. Se creó una sociedad próspera y bien organizada, pero basada en la desigualdad más absoluta, siendo los extremos el terrateniente opulento y licencioso, y el esclavo dueño de nada, ni siquiera de sí mismo. En este contexto surgió a través de la figura de Jesucristo una contestación revolucionaria a la injusticia: todos los seres humanos son iguales y todos merecen la felicidad. Este movimiento igualitario duró lo que tardaron los poderosos en prostituirlo, terminando la Iglesia al servicio de los poderosos por los siglos de los siglos, amén. Hoy del cristianismo queda de positivo su mensaje ético, y de respetable la fe de los creyentes, pero si el objetivo es buscar una sociedad justa, mejor huir del poder del Vaticano y sus lujosas sucursales.

Con la revolución industrial la pobreza secular del campesino cambió de escenario y se trasladó a los inmundos suburbios de la ciudades industriales, donde masas de desheredados eran a la vez explotadas y alcoholizadas. En este contexto de acumulación de infortunados pudo surgir un sentimiento colectivo de rabia y rebeldía, pudo elaborarse un marco teórico que explicara por qué la sociedad era injusta, y finalmente pudieron forjarse las organizaciones de clase diseñadas para cambiar la sociedad: había nacido la izquierda política.

El 1879 Pablo Iglesias y otros lúcidos luchadores fundaron el PSOE, partido marxista y revolucionario en sus orígenes, como correspondía ante un poder profundamente reaccionario y explotador. El objetivo del PSOE era –y es- cambiar la sociedad para que todas las personas puedan llevar una vida digna y feliz. Como partido político el PSOE aspiraba al poder, pero Pablo Iglesias en lo que más insistió fue en la formación del militante socialista como persona moralmente intachable y preparado para asumir las responsabilidades de poder cuando correspondiera. Ser militante del PSOE era -¿y es?- un largo aprendizaje de ética y responsabilidad.

El PSOE fue destrozado en la guerra civil española, pero resurgió en la transición como partido moderado no marxista, como partido socialdemócrata a la imagen de sus partidos hermanos de la exitosa Europa. La increíble transformación de España tras la reinstauración democrática es obra de todos los españoles, pero el mando de la nave ha correspondido al PSOE, siendo Felipe González su primer timonel.

La actual crisis económica se inició con una estafa financiera, pero en la actualidad es algo mucho más serio. Está en juego el futuro, con dos posibilidades: que triunfe el poder del dinero, y se termine en una sociedad con profundas desigualdades, o bien que triunfe el poder de la sociedad y pueda conseguirse un futuro en el que la riqueza no solo se genere sino que también se reparta de forma justa.

El PSOE ha perdido las elecciones (incluso los parados han votado mayoritariamente al PP). El objetivo del PSOE está muy claro, volver a recuperar la confianza del ciudadano progresista, también del de la clase media, y eso requiere -sin perder los principios- adaptar el discurso a las verdaderas necesidades de los ciudadanos.

El PSOE no es patrimonio de nadie, es de todos los progresistas, de absolutamente todos. También en Estepona. Mi propuesta es muy simple, dejar pasar el tiempo hasta las elecciones autonómicas de marzo, en la que el PSOE se juega mucho, y desde ese mismo día refundar el PSOE de Estepona. Refundar no es escoger entre los menos malos de los distintos bandos, es empezar de cero.

Pudiera ser que el PSOE provincial persistiera en su suicida actitud del mantener al grupúsculo local que actualmente usurpa las siglas del PSOE en Estepona. En ese caso no pasa nada, es cuestión de mantener el proyecto de crear un colectivo progresista basado en la cercanía con los ciudadanos, que son quienes finalmente otorgan la legitimidad.

Damián Zamorano Vázquez
Estepona Informaciòn. 4.2.2012

sábado 28 de enero de 2012

El pisotón de Pepe

En el partido de copa que enfrentó al Madrid contra el Barcelona se produjo un hecho, bien captado por las cámaras, que levantó la indignación de todos, también de los madridistas. Pepe, jugador del Madrid, le propinó un pisotón (y la bota tiene tacos) a un indefenso Messi caído en el suelo. La agresión pareció alevosa, aunque Pepe dice que no fue intencionada.

Todos los actos ilícitos son sancionables y hay abundante legislación y organismos encargados de tal tarea. Podríamos pues dormir tranquilos, pues el pisotón de Pepe, su eventual castigo, no es cosa nuestra sino el órgano sancionador correspondiente. Pero las cosas no pueden funcionar así, que se castigue lo ilícito es necesario pero nunca suficiente, el objetivo es que tales hechos nunca sucedan, y para ello la solución no es poner un juez, una cámara de televisión y un policía en cada esquina, sino una ciudadanía virtuosa que rechace de forma tajante todos los comportamientos antisociales, siendo el objetivo simplemente que no ocurran.

Le pongo un ejemplo que conozco, los médicos. En su actividad hay una enorme asimetría de información, el medico lo conoce casi todo y el paciente casi nada. La actividad sería pues muy propensa al abuso por parte del médico, y sin embargo esto no ocurre: es excepcional que un médico perjudique intencionadamente a un paciente. Tal particularidad no se debe al famoso juramento hipocrático, que no se jura, ni a la labor de los colegios médicos, que son reliquias de otros tiempos, se debe a que los médicos consideran intolerable hacer daño a los pacientes, y muestran un rechazo instintivo a estos comportamientos, haciéndolos muy improbables. En una sesión clínica entre médicos puede haber algo de tolerancia antes errores, siendo el objetivo fundamental de estas sesiones mejorar entre todos la práctica médica y evitar que se produzcan errores, pero cualquier acto juzgado dañino de forma intencionada contra un paciente obtendría un repudio violento y unánime, de forma que esta línea roja permanece prácticamente infranqueable en la actividad medica.

Si el virtuosismo social, el aplauso de lo correcto y el rechazo de lo inadecuado, se aplicara de forma habitual la sociedad iría mucho mejor. Habría muchos menos acto ilícitos, y nos ahorraríamos bastante dinero en inspectores, jueces, policías y abogados. Convivimos con demasiadas lacras sociales como para no tomarnos el tema en serio. La corrupción institucional, la economía sumergida, el escapismo en el trabajo, el fraude fiscal, el machismo, la homofobia, la intolerancia, la mentira como norma, y miles de ejemplos muestran una sociedad con demasiados fallos, una sociedad demasiado tolerante con los comportamientos antisociales. Si todos rechazáramos en nuestra vida cotidiana estos comportamientos las cosas irían mucho mejor.

Hay que señalar que la fuerza del rechazo social ha sido conocida y utilizada de forma bastarda por el poder para conseguir mejor sus fines, desde siempre. Un ejemplo sería el control opresivo de pensamiento y costumbres que ejerció el nacional-catolicismo español tras la guerra civil. Otros ejemplos serían el férreo control de la disidencia en los países comunistas cuando, simulando virtuosismo social, conseguían que todos espiaran a todos.

El rechazo social a lo inadecuado pues ser pues una muestra de civismo colectivo, o una excusa para el totalitarismo. La solución a este dilema tiene un nombre, democracia: respeto a todos y tolerancia con todos, excepto contra los intolerantes y los que no nos respetan.

Los suelos de nuestras calles están llenas de papeles, plásticos, latas y cacas de perros, mientras nuestras casas particulares están aseadas. No es cuestión de que falten normas municipales o policías, es cuestión de que falta civismo, y éste no se legisla, se construye entre todos, día a día, empezando en la infancia, empezando con enseñar a nuestro hijos lo que es correcto y lo que es incorrecto.

Damián Zamorano Vázquez
Estepona Información. 28.1.2012

sábado 21 de enero de 2012

Cargos de confianza

Habitualmente, procuro ser razonable, o al menos constructivo, y prefiero dedicar mi tiempo más a analizar propuestas para buscar un futuro mejor que a recrearme en los errores del pasado. Pero me permitirán que antes de entrar en materia me desahogue: ¡es una vergüenza lo que los políticos han hecho con la función pública en España!.

Los políticos han prostituido la administración pública. La han utilizado para sus intereses partidistas, como agencia de colocación de los suyos, como instrumento de poder del partido o del jerarca del partido en cuestión. Es triste la injusticia evidente de lo ocurrido: miles de enchufados, gracias a vínculos de sangre o de partido, han ingresado como empleados públicos a dedo, impidiendo que otros ciudadanos pudieran optar a esos puestos en lícita competencia en la que primara el mérito y la capacidad. La estafa ha salido además muy cara, pues entre que muchos políticos han jugado a empresarios siendo ineptos en tales cometidos, entre que había que contentar a los amiguetes del pesebre, y entre que el dinero público no era de nadie y malgastarlo no era un delito, se ha creado un monstruo de administración pública que, además de ineficaz, derrocha ingentes recursos económicos y nos empobrecen a todos. Inmoral y ruinoso.

Dicho lo anterior lamento defraudar al ya enervado lector, pero no voy a criticar la política de nuestro alcalde en relación a los cargos de confianza. Por una parte me parecería una impostura decir que es ilícito que los nuevos hagan exactamente lo que hacíamos “nosotros”, los socialistas: contratar cargos de confianza. En segundo lugar García Urbano está cumpliendo su propuestas electorales en este punto, por lo que no ha engañado a nadie. Por último me temo que si yo hubiera sido el alcalde no me hubiera atrevido a gobernar nuestro ingobernable Ayuntamiento sin la dosis justa de cargos de confianza que multiplicara mis manos y mis ojos.

Los cargos de confianza pueden crearse para simplemente beneficiar a los compañeros de partido (o al cuñado) o, dicho mas castizamente, para repartir el botín de la victoria electoral. Quiero creer que cualquier persona decente debe rechazar estos procedimientos fraudulentos.

El otro motivo para designar cargos de confianza es la necesidad de contar con personas técnicamente competentes -y suficientemente fiables- para implementar la gestión de las políticas elaboradas. Siempre se requiere personas con este perfil, pero lo inconcebible es que en la plantilla de empresas con más de mil trabajadores, como el Ayuntamiento de Estepona, no se encuentren personas que puedan desarrollar estas labores de dirección y tenga que contratarse a trabajadores externos, pues tal es el caso de los cargos de confianza que nos ocupan.

Les pongo el ejemplo del Servicio Andaluz de Salud. En los hospitales los cargos de libre designación son muy pocos, a nivel medico el equipo directivo y escasamente alguno más, y estos cargos son ocupados por médicos de plantilla que habitualmente solo por un tiempo asumen estas responsabilidades, para luego volver a sus habituales puestos de trabajo.

La necesidad de cargos de confianza en los Ayuntamientos indica que son administraciones públicas mal gestionadas, y por tanto me atrevería a proponer a nuestro alcalde que fijara como objetivo realizar las mejoras organizativas tendentes a hacer innecesaria esta figura para la próxima legislatura. Para mí un modelo adecuado sería fijar con antelación en el organigrama qué puestos de dirección pueden ser de libre designación, y que estos fueran ocupados por personal del Ayuntamiento. Si es necesario hacer excepción a la norma en algún puesto de responsabilidad concreto, quizás con un perfil empresarial, sería adecuado explicarlo con antelación y justificarlo.

Para políticos en los Ayuntamientos ya tenemos a los concejales. Los técnicos deben estar en las plantillas. En las repúblicas bananeras se confunden unos con otros.

Damián Zamorano Vázquez
Estepona Información. 21.1.2012

sábado 14 de enero de 2012

Rubalcaba o Chacón

No creo que me equivoque al afirmar que Carme(n) Chacón vencerá en su confrontación de guante blanco contra Rubalcaba y será la próxima secretaria general del PSOE. La candidata tiene dos grandes bazas vencedoras. Será apoyada de forma mayoritaria por las mujeres del partido, y por otro lado cuando algo va mal –y el PSOE va fatal- el deseo mayoritario es cambiar, y Chacón simplemente por motivos biológicos (veinte años más joven que su rival) puede ser más creíble en una campaña centrada en un cambio en el PSOE para cambiar la sociedad.

Lo que más me gusta de Chacón es su formación catalana. Ustedes me perdonarán esta confesión íntima, pero estoy convencido de que los catalanes son con mucho los españoles más serios. Y no lo digo solo con dolor de madridista tras comparar Guardiola con Mouriño, lo digo porque en lo que conozco, la medicina, lo mas serio en asistencia e investigación en España se hace en Cataluña, y no porque haya más lumbreras en ejercicio, sino porque desde hace años han cultivado potentes equipos de alto nivel e internacionalmente competitivos.

De todas formas, como voy tirando a mayor, a mi me seduce más la vieja escuela de los Guerra, Ibarra y Felipe González, y en ese lote entra Rubalcaba. Los veo más robustos, más fiables, aunque desde luego Chacón ya no es una inexperta con riesgo de hacer tonterías, y si hace experimentos los hará con gaseosa, y más que por convicción por necesidad de dar un poco de cancha a las infinitas versiones ideológicas y tácticas de la militancia socialista y progresista.

Imagino que entre ambos candidatos se establecerán algunas diferencias ideológicas, aunque sean sutiles, y en ello Chacón puede dar un discurso más a la izquierda, como le corresponde al PSOE estando en la oposición ante el rodillo del PP, y le será más fácil a la candidata dado que como hasta ahora nunca ha propuesto nada, todo lo que diga puede ser novedoso. Pero no nos engañemos, actualmente no hay discurso socialdemócrata creíble, pues no sabemos ni que está pasando hoy ni que ocurrirá mañana. La izquierda ahora solo se ocupa de salvar los muebles (educación, sanidad y algo de relaciones laborales) en el incendio de la crisis. Para lo que ahora preocupa, la economía, no hay socialdemocracia “a la española”, siendo necesario que se reformulen las propuestas prácticas de esta ideología en el seno del club al que pertenecemos, Europa, y estoy convencido de que ya nada será como antes.

Los principales problemas del PSOE son la desconexión con la ciudadanía y su débil funcionamiento interno democrático por el parasitismo de demasiados políticos profesionales mediocres. El mejor candidato a la secretaria del PSOE será el que mejor pueda acabar con estas lacras, pero ambos lo prometerán. Quizás Chacón en esto pueda ser más creíble por ser mayor el componente revulsivo de su candidatura.

La mayor diferencia entre ambas candidaturas es que Chacón sería una elección definitiva, y Rubalcaba una solución transitoria, y ambas posibilidades tienen ventajas e inconvenientes. Si gana Chacón será como cuando ganó Zapatero, todo el partido a su disposición, con la ventaja de eliminar incertidumbres, pero si se equivoca en los programas o la dirección del partido se tardará mucho en corregir los errores. Rubalcaba, por su edad, sería un secretario general de tránsito, y su misión sería la de fortalecer el PSOE, abriéndolo a la sociedad y, dado que la sociedad es plural, esta apertura supondría aceptar esta pluralidad.

Puede parecer arriesgado que el PSOE se dedique ahora al pensamiento colectivo, pero así lo hicimos la izquierda en la transición, y en el momento de la verdad tanta tormenta de ideas no perjudicó la unidad necesaria cuando se tuvieron que tomar las responsabilidades de gobierno, pues todo el proceso no creó confusión sino madurez política, y madurez será lo que hace falta para comprender este endiablado mundo que nos ha tocado vivir.

Damián Zamorano Vázquez
Estepona Información. 14.1.2012

sábado 7 de enero de 2012

Los Reyes Magos

Dado que no me dedico a la política puedo iniciar el articulo sin mentir: los Reyes Magos son los padres. Y los padres les hacen regalos a sus hijos por un doble motivo. De un lado, por la noble satisfacción de compartir la ilusión con sus hijos, y de otro, por utilizar el invento para facilitar su educación. Todo niño sabe que la carta escrita a los reyes es papel mojado si no se porta bien. Ducharse, comerse las verduras, estudiar, no pegarse con el hermano y cincuenta mil normas más, recordadas pacientemente día a día por su madre, son el requisito imprescindible para recibir el día seis de enero como regalo la play station y no un trozo de carbón.

La táctica de los Reyes Magos es la que ha utilizado Rajoy con sus hijos: la clase media. Los ha castigado severamente. Si se portan bien en dos años les levantará el castigo, pero tienen que estar dos años aceptando las cincuenta mil normas dictadas por la jefa de mamá (una tal Merkel), que serán recordadas pacientemente por amiguitos de mamá (unos tales Montoro y de Guindos).

Los genuinos votantes del PP pertenecen a la clase media, y Rajoy los acaba de crujir. Un ejemplo sería un médico cincuentón que trabajara en un hospital público; de entrada le congelan el sueldo, le suben de forma significativa el IRPF (4 puntos), le suben el IBI (de la residencia habitual y del apartamento en la costa), le despiden al hijo mayor que es biólogo contratado con una beca de investigación, y no le contratan de por años a la hija menor que acabó magisterio y por tanto se formó para trabajar en una escuela. Otro ejemplo sería un pequeño empresario que fabrica o vende cualquier producto; quebrada su anterior empresa, quiere iniciar una nueva aventura; que el banco no le preste dinero sería el problema menor; incluso obtener fuertes subvenciones para contratar trabajadores seria un aliciente menor; el gran problema es que no tiene nadie a quien vender, pues se ha optado por una política de austeridad extrema sin estímulos al crecimiento ni al consumo, y será una víctima mas de esta anunciada recesión en la que nadie compra ni nadie vende.

Zapatero no se atrevió a atacar tan duramente a la clase media. Desde el punto de vista económico sabía que era la que movía el dinero en España y debilitarla significaba profundizar la recesión. Desde el punto de vista político se hubiera arriesgado a las caceroladas que minaron el poder de Allende en Chile, y pasó lo que pasó. Rajoy no ha tenido problema alguno, la clase media ha aceptado el castigo pues ha sido aplicado por su mamá legítima y no por su madrastra, y para los dubitativos se volvió a usar la mágica frase “la culpa es de Zapatero, que ha dejado el país en una terrible ruina económica y social”, y de nuevo todos contentos y dentro del redil, pues nada une más que un enemigo común.

Como dijo la superministra con nombre de princesa, estamos solo en el inicio del inicio. Las medidas por conocer probablemente sean más duras que las conocidas: reformas financieras (pagar entre todos las deudas de los bancos), reformas laborales (trabajar más cobrando menos, despido más barato y peores condiciones laborales) y disminución del gasto por las autonomías (o sea, en educación y sanidad).

Rajoy no es que haya cautivado a la clase media, es que la ha tomado como cautiva, como rehén. Les ha dicho que las subidas de impuestos y otras medidas que les afectan durarán solo dos años. Si todo va bien en ese momento se aflojará la presión. Será la clase media la que acepte e incluso aplauda todas las duras medidas por venir, pues saben que si se porta mal no recibirá regalo de reyes sino solo carbón. Preveo que los próximos damnificados por la crisis serán los de siempre, las clases populares, las que venden su trabajo al mejor postor, y complementan su sueldo con educación, sanidad y otros servicios públicos gratuitos, pero no serán apoyadas por la clase media, engatusada como está con los Reyes Magos.

Damián Zamorano Vázquez
Estepona Información. 7.1.2012